miércoles 19 diciembre 2018
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La procrastinación: Qué es, tipos y cómo vencerla

Día tras día cada persona debe decidir de entre todas las tareas cuál prefiere realizar según el momento en el que se encuentra. Pero es probable que algunas tareas, ya sea por rutina, pereza o el miedo que nos producen llevarla a la acción terminemos retrasándola constantemente.

La procrastinación (no procastinación) puede convertirse en un reto para esas personas que nunca consigue llegar a sus metas y en este artículo explicaremos el significado y la definición de procrastinación, cómo se puede evitar y algunos trucos para que dejes desde hoy mismo posponer tareas que hacen que no consigas los resultados que siempre has querido en ese área de tu vida que quieras mejorar.

¿Cuántas veces has pretendido comenzar ese curso que te ayudaría a conseguir un mejor puesto de trabajo? ¿Has decidido postergar alguna vez esa cita con esa persona que llevas tiempo diciéndole que te gustaría quedar con ella? ¿Pospones con frecuencia ciertas obligaciones que hacen que incumplas tus objetivos? ¿Usas demasiado los dichos ya lo haré, lo dejamos para más adelante, algún día hablamos…? A esto se le conoce como procrastinar, veamos su significado y definición.

¿Qué es la procrastinación?

Dejar las cosas para después

Según la RAE, se le llama procrastinación a la acción y efecto que tenemos de procrastinar, cuyo término en el diccionario oficial significa aplazar o diferir. Pero… ¿cómo podemos entender la definición de procrastinación en el ámbito de la productividad?

La procrastinación es un factor decisivo que empeora tu productividad.

En la productividad la procrastinación es el efecto de posponer o postergar tareas o actividades que debemos realizar pero que preferimos aplazarlas y diferirlas pues nos generan miedo, ansiedad, estrés, pereza o simplemente, preferimos optar por realizar otras que sean más cómodas amenas y plancenteras para nosotros.

De esta forma lo único que conseguimos retrasando dichas tareas es desenfocarnos de nuestros objetivos y metas, impidiendo que o no consigamos nunca hacerla, o las realicemos de forma tardía e incluso cuando debieran estar hechas entregarlas en un plazo más tardío.

Tipos de procrastinación

Podríamos clasificar la procrastinación dependiendo del tipo de persona que seas así como de los diferentes pensamientos que te predicen la forma en la que te enfrentas a las tareas.

Si tienes la duda de si eres una persona procrastinadora lee y comprueba si estás entre alguno de los diferentes perfiles o tipos de procrastinación.

Procrastinador ocupado

Este tipo de procrastinación sucede en personas que sienten estar demasiada ocupadas por tener demasiadas tareas y desconocen cuando una tarea es prioritaria sobre otras, por ende, prefieren posponerlas.

En este caso lo mejor es aplicar lo que ya es escribió en un artículo con anterioridad sobre la regla de los 5 minutos. Si tardas en hacer una tarea menos de 5 minutos ¡hazla!

La clave del éxito se encuentra en hacer también las tareas principales pero de vez en cuando dedicar 20-30 minutos a realizar tareas que sólo lleven 5 minutos. De esta forma en tan sólo 30 minutos ¡habrás realizado 6 tareas!

Procastinador huidizo

Son aquellas personas que antes de enfrentarse a una tarea prefieren evadirla pues hacerlas les generan miedo, riesgo o estrés.

Ante estas circunstancias, la persona preferirá “esquivar” la tarea pues se ve incapaz de hacer frente a ella (pese a que luego realmente puedan hacerlas pero sus pensamientos limitan a dicha persona).

Como el propio significado de procrastinación describe, en este caso las personas eligen otras tareas más agradables como hobbies que no les generan miedo y por tanto no existe rechazo para ejecutar dicha tarea.

Procrastinador iluso

En este tipo se puede colocar a individuos que piensan demasiado en hacerlo lo mejor posible y persisten en ello pero nunca ataca a ninguna tarea ¡No actúan!

Ser una persona más productiva no significa que haya que planificar todo de forma lo más correcta posible. En el artículo de trazar metas a corto, mediano y largo plazo no se trataba de que tú estructuraras todos tus objetivos de forma perfecta, tan sólo una ligera aproximación pues siempre existirá ese factor incertidumbre al que deberemos de enfrentarnos más temprano que tarde.

No pierdas demasiado tiempo en cómo estructurar el plan ideal y ve atacando tus tareas, esto último es lo que !te va a llevar a conseguir lo que deseas!

Además cuando se lleva a cabo este tipo de procrastinación normalmente encaja también en personas que desean hacerlo todo de manera perfecta (personas perfeccionistas).

Procrastinador perfecto

Este tipo de procrastinación ocurre cuando se pretende realizar todo de la forma más perfecta posible. Semejante al procrastinador iluso pero el perfecto lo intenta ser no sólo con el plan que quiere realizar, si no con las tareas en sí.

Cada vez que se decida ejecutar una tarea se le hará un estrago ya que la verá demasiado grande pues intentará ejecutar todas las acciones para completarlas pero lo hará de forma rigurosa y llena de perfeccionismos. Por esto mismo le causará demasiado hastío a cada una de las que les queda por completar.

Esto lo único que conlleva es a una gran pérdida de tiempo y por consiguiente, una pésima productividad.

Evita la perfección, es mucho mejor tener 10 tareas hechas medianamente bien que 1 sóla pero extraordinaria. Sólo de la primera forma es lo que te hace ser una persona productiva.

Procrastinador ansioso

Para algunas personas la ansiedad es una mala compañera pero para este tipo de procrastinación es la mejor aliada pues sólo saben ser productivos de esta única forma.

La mejor forma de reconocer a este tipo de personas es como la creencia de algunos estudiantes, procrastinan tareas a diario y sólo comienzan a estudiar cuando quedan escasas semanas o días en hacer frente al examen. Sólo la propia presión que les crea el no poder superar las metas es lo que hace ponerse “manos a la obra”.

Probablemente pertenezcan a este tipo las personas que son impulsivas (se deja llevar por tareas placenteras) o tienen una mala estructuración de sus metas.

Ejemplos de procrastinación

¿Cómo puedes identificar si eres una persona que procrastina? Nuestra mente siempre va a preferir realizar todas las cosas con el menor esfuerzo posible y si es posible, hacer la mínima cantidad.

Si te gustaría conocer algunos ejemplos de procrastinación a continuación tienes algunos:

  • Alguien que le gustaría dejar su trabajo porque cree que puede dar más de sí pero pasan y pasan los meses y nunca lleva a cabo una decisión.
  • Quieres dejar de fumar pero siempre lo dejas para otro día.
  • Te gustaría bajar de peso pero todos los días te saltas la dieta y siempre dices, mañana…
  • Antes comenzar una actividad, buscas otras más placenteras y siempre las usas de pretexto. En lugar de estudiar, prefieres limpiar tu habitación o salir a por un recado…

Y estos son escasos ejemplos para la gran cantidad de situaciones en las que nos podemos encontrar evadiendo nuestras responsabilidades y atendiendo a las que menos necesidad de realización debamos tener.

Causas de la procrastinación

La procastrinación

Todo el mundo durante algún periodo de su vida procrastina y en este aspecto no es necesario preocuparse si postergas o retrasas tus tareas de vez en cuando. Pero cuando la procrastinación se vuelve un blanco en tu diana diaria haciéndose muy recurrente puede que tengas síntomas como:

  • Baja autoestima: si no cumples tus metas querrás menos a tu yo interior pues no es capaz de cumplir con lo que se propone.
  • Desconfianza e inseguridad: junto con la baja autoestima es posible que desconfíes de ti pues te vuelves una persona más insegura.
  • Tristeza: síntoma común en personas que posponen demasiado sus tareas y ven que nunca logran cumplir ninguna.
  • Falta de autocompromiso: pierdes la capacidad de confiar en proponer llevar a cabo un futuro plan por miedo a que no se lleve a cabo nunca como te ha ocurrido en anteriores ocasiones.
  • Irresponsabilidad: si pospones los principales objetivos sólo estarás siendo una persona irresponsable que no atiende a tus cometidos.
  • Frustración: una persona que nunca consigue lo que se propone terminará frustrándose. Esto puede deberse a una mala planificación, falta de interés en las metas…

Cómo evitar la procrastinación

La procrastinación se puede evitar y podemos trabajarla ayudando a conseguir esas metas que nos planteamos y evitando esos sentimientos desagradables que nos generan cuando está presente en nuestras actividades cotidianas.

A continuación te dejo con varias técnicas y consejos para que desde hoy comiences a evitar procrastinar actividades, sólo es cuestión de conocer estos métodos y aplicarlos en nuestro día a día.

Ten presente tus objetivos principales

Ten siempre en un lugar visible las metas principales a conseguir. De esta forma sabrás que completando tareas poco a poco la lograrás.

Imprímelas en un papel o escríbelas y déjalas en un sitio familiar con el que puedas encontrártelas cada día. Es una útil forma de vencer la procrastinación pues así nunca pierdes una visión general que te ayude a aumentar tu motivación.

Nunca debemos de olvidar que los objetivos deben de ser claros y alcanzables, de nada sirve plantearse un objetivo cuando no es realista y nunca podamos cumplirlo.

Utiliza un planificador en tu día a día

Utilizar libretas planificadoras podría ayudarte en tu organización diaria. De esta forma sabrás qué tareas semanales son las más importantes y qué debes de hacer día a día para poder cumplirlas a finales de la semana.

Se pueden comprar hechas como el Productivity Planner pero también puedes comprar una libreta y personalizarla a tu gusto.

Divide y vencerás

Para conseguir alcanzar nuestras metas y evitar la procrastinación un buen método que puedes emplear es dividir una tarea grande en varias pequeñas.

Así no parece que sea demasiado grande pero con pequeños pasos estaremos logrando llegar a ella poco a poco.

Bloquea tiempos en tu calendario

Las personas que procrastinan no suelen limitarse en el tiempo de llevar a cabo cualquier actividad. Cuando esto ocurre, el cerebro sabe perfectamente que tiene rienda suelta para gastar tiempo en esa tarea y esto puede ir acompañado de perfeccionismo, pues ponemos más empeño en ella.

Cuando realices tu planificación semanal, comprométete contigo mismo a bloquear ciertos tramos horarios destinados sólo para una tarea específica. De esta forma sabemos que disponemos de ese tiempo para resolverla y la mente no divaga tanto.

Así que ya sabes, a las pequeñas tareas ponles un tiempo de duración y no malgastes demasiado tiempo en ella.

Pon una fecha límite para esa decisión

Las fechas son importantes. La procrastinación no entiende de fechas límites y te deja siempre con la duda.

Cuando estés indeciso, ponle fecha límite para resolver esa indecisión. Muchas personas siempre se quedan rumiando en ¿lo hago o no lo hago? ¿Es el momento o ya más adelante lo decido?

Poner una fecha límite a nuestras indecisiones que nos ocasionen procrastinarlas te ayudará a que tomes la decisión y actúes. Además nuestra mente sabrá que eso que tenemos que realizar tiene una fecha de vencimiento.

Elimina los elementos distractores

Cómo evitar procrastinar

No podría faltar de todos los consejos uno de los más importantes que día tras día nos perturban. Elimina todos los elementos distractores.

Antes de comenzar las tareas, asegúrate que no tienes nada cercano que te pueda distraer, para ello, sigue la siguientes pautas:

  • Desactiva las notificaciones en el móvil o elige el modo avión.
  • Bloquea en tu ordenador las páginas de redes sociales o que te provoquen distracción. (Focus para mac es muy bueno para esto).
  • Organiza y despeja la mesa de trabajo con el material únicamente necesario.
  • Si trabajas con el ordenador, mantén sólo abierto los programas y aplicaciones necesarias.

Todo lo que te pueda distraer, elimínalo, de esta forma podrás concentrarte mucho mejor en la tarea y además evitas procrastinar debido a molestas interrupciones constantes…

Realiza actividades para mejorar tu concentración

Puede que la procrastinación sea culpable debido a tu falta de concentración. Una carencia de ésta puede hacer que actividades con una duración de 40 minutos se conviertan en 4 de 10 minutos cada una, lo cual pierdes tiempo.

En el apartado de productividad tienes un artículo hablando sobre cómo puedes aumentar tu concentración.

Aprende a decir no a otras actividades

Hay personas que por diversos motivos sienten que deben de complacer todas las peticiones de los demás. Aprende a decir no a actividades placenteras o a otras que te desvirtúen de tu camino.

Si no sabes decir no estarás siempre trabajando para los demás sin que puedas poder realizar tus propias actividades.

Vencer la procrastinación con técnicas de productividad

Una vez conocido ciertos consejos para vencer la procrastinación, ahora os presento un par de técnicas de productividad útiles para que te ayuden a ponerte en marcha y puedas clasificar las tareas en función de su importancia (matriz del tiempo) o que te ayuden a concentrarte en ellas y aumenten tu concentración (técnica pomodoro).

Aplica la matriz de Einshower o matriz del tiempo

Matriz del tiempo de Eisenhower

Ya hablamos de dicha matriz del tiempo en un artículo anterior pero esta técnica evita la procrastinación y funciona genial.

Gracias a ella podrás saber cuáles son las tareas que debes estar haciendo en un momento determinado y saber si realmente estás. cumpliendo con tus obligaciones o estás atendiendo a otras innecesarias que te provoquen procrastinar.

Utiliza la técnica pomodoro

No olvidemos que para realizar tareas es necesario tener concentración como ya se ha dicho anteriormente pero esta técnica puede ayudarte a centrar tu atención durante un tiempo determinado a una tarea.

Cada vez que comiences una tarea de gran calibre, divídela en sub-tareas y dedícale a cada una de ellas los pomodoros (de 30, 45, 60 minutos) que le pertenezcan. Cada día podrás conocer lo productivo que has sido ese día viendo cuántos has completado.

 

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